Defecto de fábrica

por el 06/04/12 at 11:17 am

La computadora que compró con tanta ilusión había empezado a darle quebraderos de cabeza. El sistema se volvió lento, los comandos desarrollaron iniciativa propia y el Internet Explorer se corrompió de un día para otro, negándose a ejecutar las funciones más sencillas.

 Le recomendaron que contratara un técnico, o que enviara la Compaq al departmento de reparaciones de la tienda donde la adquirió. Pero como ella había venido al mundo con su propio defecto de fábrica, -acusado por su impaciencia y su mal genio-, lejos de traer al técnico o de irse a la tienda, sacó el martillo de la gaveta y lo demás ya es historia.

¿Virus? ¡Qué virus ni qué ocho cuartos! Esa no era excusa para dejar de hacer su trabajo. Ella también había tenido un virus en su momento. Y jaqueca. Y fiebre de heno.

 Sobre el escritorio ahora vacío colocó las herramientas de su clase de diseño de prendas. Para combatir la soledad se compró un goldfish y le puso por nombre McAfee.

 

 

2 Comentarios en “Defecto de fábrica

  1. Mary Loly on Dice:

    …simplemente fabuloso…come me gustaría tener ese don!!!…

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