¡Y gustó!

por el 24/03/16 at 6:27 pm

Tomó asiento en una silla y dobló el tronco de su cuerpo hasta tocarse los zapatos con las manos. Ató los extremos sueltos de los cordones de su zapato izquierdo a los extremos sueltos de los cordones de su zapato derecho. Luego se puso de pie y empezó a caminar de la única forma en que los zapatos amarrados entre sí le permitían. Es decir, caminó arrastrando los pies muy despacio para no irse de boca.

Al llegar al borde del entarimado empezó a dar marcha atrás de la misma forma en que había avanzado. Pero en reversa resultaba difícil sostener el equilibrio y bastaron un par de intentos para que cayera sentada. Sus glúteos carnosos amortiguaron el golpe.

La critica opinó que aquel performance era excelente, puesto que revestia de sencillez una problemâtica muy compleja, de carácter existencial que sólo lograrían entender los entendidos.

Como era de esperarse, “Cuatro pasitos para alante, dos pasitos para atrás” caló de inmediato en el gusto del público culto.

Deja un comentario


Protected with IP Blacklist CloudIP Blacklist Cloud